
Su arquitectura y frescos datan del siglo XVI, y constituye uno de los atractivos de la Ruta de los Conventos.

De arquitectura destaca el magnífico rosetón gótico elaborado en cantera con centro calado de cerca de 3 metros de diámetro y que permite el paso de rayos del sol al interior del majestuoso convento.

Es uno de los mejores y más conservados monumentos históricos en Atlatlahucan Morelos.

Es uno de los cuatro primeros establecimientos franciscanos en la Nueva España y está inscrito como Patrimonio de la Humanidad.

Cuenta con un notable nicho barroco de gran valor artístico y de carácter popular.

Se caracteriza por tener ríos y arroyos a su alrededor, por lo tanto, gente de todo el estado y algunos turistas que visitan el territorio colimense, acuden a este municipio como un espacio recreativo familiar